Renovamos
Ahora que estoy decidida a darle un poquito de caña a esto - realmente este impulso me viene de mi intención en un plazo medio de tiempo a escribir por fin, ese libro que llevo años aplazando y que mis más cercanos reclaman ya como prioridad en mi vida - voy a contaros que sucedió desde aquel 10 de marzo de 2008.
Pues sí, la web nos quedó muy chula. Ya no suelo entrar demasiado a menudo. Una de las razones es porque acabé dejando Tanta. Sí. Dije adiós a aquella empresa que me vió nacer (profesionalmente), con mucha pena y mucho dolor de corazón. Pero hay trenes en la vida que no puedes dejar escapar por muy cómodo que sea el andén.
A través de Noe, una de mis incondicionales, me salió una oportunidad que no podía rechazar: una agencia interactiva en la que ella estaba trabajando.
Así que tras pensarlo un poco, me lancé al "sí quiero". Quince días más tarde estaba dejando la empresa de las pelotitas azules en la que fui tan y tan feliz, con un reguero de cervezas y bebidas etílicas en una fiesta que se prolongó hasta el amanecer.
Y aterricé en Brainstantsoup_ cargada con una maleta enoooorme de ganas e ilusión. Desde el minuto uno me lo pusieron facilísimo. Una gente encantadora y buen rollo en cada esquina. Trabajando codo con codo con el equipo de P&G en productos de gran consumo.¡¡No me lo podía creer!! ¡¡Era fantástico!!...
Pero en enero de 2010, la crisis, la maldita crisis, empezó a hacer estragos y uno a uno, mis compañeros fueron cayendo. Los que no fueron despedidos empezaron a marcharse. En verano me sentí desfallecer y con todo el dolor de mi corazón, anuncié mi marcha.
De nuevo otra llamada. Otro desafío. Multiplica: consultoría de persuabilidad. ¿Te atreves? Yo, que a cabezota no me gana nadie, me enrolo en el proyecto.
Y aquí me tenéis, en el mismo centro de Madrid (la zona no puede ser mejor), dedicada en cuerpo y alma a trabajos de usabilidad (y persuabilidad) con Vodafone donde llevo algo más de un mes.
No puedo pedirle más a mi plano laboral: lo cierto es que siempre se me han abierto las puertas que he tocado así que "Gracias", desde el primero al último con el que he tenido el placer de trabajar.